El micro-relato de Venancio: “La memoria de la piel”

22 03 2014

plumaUna montañera de cierta edad le pregunta a un  chico:

─ ¿Cómo se llama esta zona?

Y el chico le contesta:

─ Pues no lo sé. Soy un ignorante de los nombres de las montañas. Los intelectuales van por allí arriba.

─ La señora vuelve a preguntar:

─ Es que me gustaría saber cómo se llama esta montaña.

Y el chico le pregunta:

─ ¿Y para qué lo quiere saber?

La señora contesta:

─ Es que me cuesta recordar. Lo intento, lo intento, pero no consigo recordar los nombres.

A lo que el chico le dice:

─ Hay técnicas para memorizar. Pero eso no le va a ayudar a ser feliz. Le ayudará a seguir adelante recordar una caricia. Le ayudará a superar las amarguras, un beso. Le ayudará a sobrellevar la vida, un abrazo. Le ayudará a seguir adelante, una poesía.

La señora sonríe, pero no dice nada. El chico sigue  hablando:

─ Deme la mano.

La señora se la da. El chico coge la mano de la señora y se la lleva a su cara. Lentamente se la acaricia con ella, después se la besa y le dice:

─ Recuerde esto señora, ¡Ah! Recuerde también que la piel tiene memoria.

Quiero con este escrito mandar un mensaje de esperanza a todos los afectados por la enfermedad del alzheimer. Con afecto.

 

Colaboración de: Venancio Rodríguez

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: